Qué es el SEO para IA, o GEO, y qué funciona de verdad
Si la respuesta se da dentro del buscador, lo que decide si existes es aparecer dentro de esa respuesta.
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Joaquín López Montiel - Tiempo de lectura: 11 minutos

Lo esencial
- El 59,7% de las búsquedas de Google en la Unión Europea terminan sin ningún clic (SparkToro, 2024).
- Cuando aparece una vista creada con IA, la página que está en primera posición recibe un 34,5% menos de clics (Ahrefs, abril de 2025, sobre 300.000 búsquedas).
- El único estudio académico sobre esto midió mejoras de visibilidad de hasta un 40% (Aggarwal et al., KDD 2024).
- Las vistas creadas con IA llegaron a España en marzo de 2025 (blog de Google).
- Las citas en IA y las visitas se miden por separado, y lo hemos comprobado con datos propios.
El SEO para IA consiste en preparar tu web para que la IA te cite cuando alguien pregunta por lo que tú haces. Hablamos de ChatGPT, Gemini, Perplexity y las vistas creadas con IA de Google. Importa porque el 59,7% de las búsquedas de Google en la Unión Europea ya terminan sin que el usuario haga clic en ningún resultado (SparkToro, 2024).
¿Son lo mismo GEO, GEO SEO y LLMO?
Vas a tropezarte con tres nombres distintos para el mismo trabajo, y eso confunde más de lo que ayuda.
- SEO para IA, que es como lo busca la mayoría de la gente en español.
- GEO, o GEO SEO, siglas de Generative Engine Optimization y el nombre que le puso el trabajo académico que lo describió primero.
- LLMO, por Large Language Model Optimization, que se usa sobre todo cuando se habla de asistentes como ChatGPT o Claude más que de buscadores.
No hace falta que te quedes con las siglas. Si alguien te ofrece un servicio con cualquiera de los tres nombres, te está hablando del mismo trabajo.
¿En qué se diferencia el SEO para IA del SEO de siempre?
El SEO clásico busca que aparezcas en una lista de enlaces. El SEO para IA busca que aparezcas dentro del texto que el buscador ya ha redactado. Esa diferencia parece pequeña y cambia bastantes cosas.
La principal es tranquilizadora. La mayoría del trabajo de SEO que ya hayas hecho sigue valiendo. Una web rápida, bien estructurada y con contenido útil es la base de las dos cosas. Si todavía no tienes esa base, empieza por ahí antes que por nada de este artículo, y nuestra guía de SEO para pymes cubre ese terreno.
Lo que cambia es el nivel de detalle. Un buscador tradicional solo necesita encontrar tu página y ordenarla respecto a otras. Un sistema de IA necesita poder sacar de ella una frase concreta y usarla sin reescribirla. Si tu contenido solo se entiende leyéndolo entero, hay poco que extraer.
¿Cómo decide una IA a quién cita?
Ningún fabricante publica su criterio completo. Lo que sigue es lo que sí está documentado y lo que se observa en la práctica.
Cuando preguntas algo a un asistente de IA y este busca en internet, no se inventa la respuesta. La construye con lo que sus propios rastreadores han podido leer. Algunas plataformas lo publican, y OpenAI por ejemplo documenta cuáles son los suyos y para qué sirve cada uno.
De ahí sale la primera consecuencia, y es la más tonta de todas. Si tu web bloquea a esos rastreadores, da igual lo bien escrita que esté. Pasa más de lo que parece, normalmente al activar un plugin de seguridad o un cortafuegos sin mirar qué deja pasar. Comprobarlo y arreglarlo tiene sus pasos concretos, y los tienes en nuestra guía para aparecer en ChatGPT.
Google resume en cuatro letras lo que valora de quien publica, E-E-A-T, por experiencia, especialización, autoridad y confianza. Para una pyme eso se traduce en algo sencillo. Lo que cuentas desde tu experiencia real, firmado por una persona con nombre, pesa más que lo que podría haber escrito cualquiera.
Qué midió el único estudio académico que existe sobre esto
Casi todo lo que vas a leer sobre SEO para IA son empresas del sector escribiendo sobre su propio servicio. Hay una excepción y conviene conocerla, porque es la única evidencia comprobable que hay encima de la mesa.
Un equipo de investigadores presentó en la conferencia KDD de 2024 el trabajo que acuñó el término GEO. Probaron distintas formas de redactar un mismo contenido y midieron cuál se citaba más. Su conclusión literal es que esas técnicas «pueden aumentar la visibilidad hasta un 40%» en las respuestas generadas (Aggarwal et al., arXiv 2311.09735).
Lo que funcionó fue el respaldo del texto más que su estructura. Estas son las tres técnicas con mejor resultado medido.
- Citar fuentes externas con nombre, pegadas al dato que sostienen.
- Incluir frases textuales entrecomilladas y atribuidas a alguien identificable.
- Añadir datos concretos con su unidad, su periodo y su origen en la misma frase.
Ese 40% es el techo que observaron, no una media ni una garantía. Los propios autores avisan de que el resultado cambia según el sector y el tipo de pregunta. Lo que de verdad se aprovecha de ese trabajo es saber en qué dirección merece la pena escribir, y la dirección es dar respaldo comprobable a lo que afirmas.
¿Funciona igual en ChatGPT, en Perplexity y en Google?
Trabajar para uno no te mete automáticamente en los demás, porque cada uno construye sus respuestas de forma distinta.
- ChatGPT se apoya en su propio rastreo y en fuentes consolidadas, así que un contenido recién publicado puede tardar en aparecer.
- Perplexity busca en la web en tiempo real para cada pregunta, de modo que lo publicado hace días ya puede salir citado.
- Las vistas creadas con IA de Google se construyen sobre su índice de siempre, así que lo que te ayuda a posicionar te ayuda también aquí. Llegaron a España en marzo de 2025, de modo que el terreno lleva poco más de año y medio abierto.
Eso significa que el trabajo se hace plataforma por plataforma y no de una vez. La de ChatGPT es de la que más preguntas recibimos, y es por donde empezaríamos.
Si la IA te cita, ¿recibes visitas?
Esta es la pregunta que el resto de artículos sobre el tema se salta, y la respuesta incomoda.
Que te citen no significa que recibas visitas. Lo hemos medido en nuestra propia cuenta de Search Console. En los últimos 90 días esta web ha aparecido en 95 búsquedas conversacionales, de esas que se escriben como una frase entera y que delatan a alguien usando el modo IA. Sumaron 892 apariciones, algunas en posiciones tan buenas como la segunda y la tercera. El número de visitas que trajeron fue cero.
Es un dato pequeño y es el nuestro, así que tómalo como lo que es, una señal y no una ley. Encaja con lo que midió Ahrefs sobre 300.000 búsquedas, que cuando aparece una vista creada con IA la primera posición pierde un 34,5% de los clics (Ahrefs, abril de 2025).
Y encaja también con el terreno de fondo, que es que la mayoría de las búsquedas ya se resuelven sin salir de Google.
Eso no convierte este trabajo en inútil, cambia lo que puedes esperar de él. La ganancia está en que te nombren delante de alguien que todavía no te conoce, aunque esa persona no entre en tu web ese día. Medirlo con la vara del tráfico lleva a conclusiones equivocadas.
FAQ
Preguntas frecuentes sobre el SEO para IA
¿Puedo impedir que la IA use mi contenido?
¿Qué es el SEO en ChatGPT?
Es la parte del SEO para IA que se ocupa de una sola plataforma. ChatGPT busca en internet con un rastreador propio y solo puede citar lo que ese rastreador alcanza a leer, así que el trabajo empieza por permitirle el acceso y sigue por escribir de forma que se pueda extraer.
¿Cuánto cuesta trabajar esto al mes?
¿Esto sustituye al SEO que ya estoy haciendo?
No. Sin una web indexada, rápida y con contenido útil no hay nada que ninguna IA pueda citar. Todo lo de este artículo se apoya encima de ese trabajo. Si todavía no sabes en qué estado está tu web, el punto de partida es una auditoría, y tienes dos caminos. Hacerla tú con nuestro checklist de auditoría SEO, que es gratis y lleva unas horas, o encargárnosla como auditoría y análisis web.
¿Por dónde empezar si quieres que te citen?
Empieza por una plataforma y hazlo entero antes de pasar a la siguiente. Nuestra guía de visibilidad en ChatGPT va desde desbloquear el rastreador hasta las preguntas exactas con las que medir si ya te nombran.
Y si al hacer esa comprobación te encuentras con que la IA nombra a tu competencia y a ti no, ahí abajo tienes por dónde seguir.

Más de dos décadas entre consultoría tecnológica para Telefónica, Gas Natural, Vodafone y desarrollo web directo para pymes españolas. Construyo webs, tiendas, aplicaciones y estrategias de visibilidad trabajando mano a mano con el propietario del negocio, sin agencias ni intermediarios.